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lunes, 30 de enero de 2023

Los Cuatro Seres Vivientes

LA BÍBLIA

Aconteció en el año treinta, en el mes cuarto, a los cinco días del mes, que estando yo en medio de los cautivos junto al río Quebar, los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios. 

En el quinto año de la deportación del rey Joaquín, a los cinco días del mes, 

vino palabra de Jehová al sacerdote Ezequiel hijo de Buzi, en la tierra de los caldeos, junto al río Quebar; vino allí sobre él la mano de Jehová. 

Y miré, y he aquí venía del norte un viento tempestuoso, y una gran nube, con un fuego envolvente, y alrededor de él un resplandor, y en medio del fuego algo que parecía como bronce refulgente,

y en medio de ella la figura de cuatro seres vivientes. Y esta era su apariencia: había en ellos semejanza de hombre. 

Cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas.

 Y los pies de ellos eran derechos, y la planta de sus pies como planta de pie de becerro; y centelleaban a manera de bronce muy bruñido. 

Debajo de sus alas, a sus cuatro lados, tenían manos de hombre; y sus caras y sus alas por los cuatro lados. 

Con las alas se juntaban el uno al otro. No se volvían cuando andaban, sino que cada uno caminaba derecho hacia adelante. 

Y el aspecto de sus caras era cara de hombre, y cara de león al lado derecho de los cuatro, y cara de buey a la izquierda en los cuatro; así mismo había en los cuatro cara de águila.

Así eran sus caras. Y tenían sus alas extendidas por encima, cada uno dos, las cuales se juntaban; y las otras dos cubrían sus cuerpos. 

Y cada uno caminaba derecho hacia adelante; hacia donde el espíritu les movía que anduviesen, andaban; y cuando andaban, no se volvían. 

Cuanto a la semejanza de los seres vivientes, su aspecto era como de carbones de fuego encendidos, como visión de hachones encendidos que andaba entre los seres vivientes; y el fuego resplandecía, y del fuego salían relámpagos. 

Y los seres vivientes corrían y volvían a semejanza de relámpagos. 

Mientras yo miraba los seres vivientes, he aquí una rueda sobre la tierra junto a los seres vivientes, a los cuatro lados. 

El aspecto de las ruedas y su obra era semejante al color del crisólito. Y las cuatro tenían una misma semejanza; su apariencia y su obra eran como rueda en medio de rueda. 

Cuando andaban, se movían hacia sus cuatro costados; no se volvían cuando andaban. 

Y sus aros eran altos y espantosos, y llenos de ojos alrededor en las cuatro. 

Y cuando los seres vivientes andaban, las ruedas andaban junto a ellos; y cuando los seres vivientes se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban. 

Hacia donde el espíritu les movía que anduviesen, andaban; hacia donde les movía el espíritu que anduviesen, las ruedas también se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas.

Cuando ellos andaban, andaban ellas, y cuando ellos se paraban, se paraban ellas; asimismo cuando se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban tras ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas. 

Y sobre las cabezas de los seres vivientes aparecía una expansión a manera de cristal maravilloso, extendido encima sobre sus cabezas. 

Y debajo de la expansión las alas de ellos estaban derechas, extendiéndose la una hacia la otra; y cada uno tenía dos alas que cubrían su cuerpo. 

Y oí el sonido de sus alas cuando andaban, como sonido de muchas aguas, como la voz del Omnipotente, como ruido de muchedumbre, como el ruido de un ejército. Cuando se paraban, bajaban sus alas. 

Y cuando se paraban y bajaban sus alas, se oía una voz de arriba de la expansión que había sobre sus cabezas. 

Y sobre la expansión que había sobre sus cabezas se veía la figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía de hombre sentado sobre él. 

Y vi apariencia como de bronce refulgente, como apariencia de fuego dentro de ella en derredor, desde el aspecto de sus lomos para arriba; y desde sus lomos para abajo, vi que parecía como fuego, y que tenía resplandor alrededor. 

Como parece el arco iris que está en las nubes el día que llueve, así era el parecer del resplandor alrededor. Esta fue la visión de la semejanza de la gloria de Jehová. Y cuando yo la vi, me postré sobre mi rostro, y oí la voz de uno que hablaba.
Ezequiel 1:1-28


Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás.
Apocalipsis 4:6

Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir.
Apocalipsis 4:8

Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.
Apocalipsis 5:6

Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos;
Apocalipsis 5:8

Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza.
Apocalipsis 5:11-12

Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.
Apocalipsis 5:14

Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira.
Apocalipsis 6:1

Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino.
Apocalipsis 6:6

Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol.
Apocalipsis 7:1

Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar,
Apocalipsis 7:2

Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios,
Apocalipsis 7:11

Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra.
Apocalipsis 14:3

Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos.
Apocalipsis 15:7

Y los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono, y decían: ¡Amén! ¡Aleluya!
Apocalipsis 19:4


 LIBRO 1 ENOC, Libros de Parabolas, Cap. 40

1 Después de eso vi miles de miles y miríadas, vi una multitud innumerable e incalculable, que se sostiene ante el Señor de los espíritus.

2 Y sobre los cuatro costados del Señor de los espíritus vi cuatro presencias diferentes de aquellos que no duermen y aprendí sus nombres porque el ángel que va conmigo me los dio a conocer y me mostró todas las cosas ocultas.

3 Y escuché las voces de esas cuatro presencias y cómo ellas pronuncian alabanzas ante el Señor de la Gloria.

4 La primera voz bendice al Señor de los espíritus por los siglos de los siglos.

5 A la segunda voz la escuché bendiciendo Elegido y a los elegidos que dependen del Señor de los espíritus.

6 A la tercera voz la oí orar e interceder por los que viven sobre la tierra y suplicar en nombre del Señor de los espíritus.

7 Y escuché la cuarta voz expulsando a los Satanes e impidiendo que lleguen hasta el Señor de los espíritus a acusar a quienes viven en la tierra Él.

8 Después de eso pregunté al ángel de paz que iba conmigo y me mostraba todas las cosas que están ocultas: "¿Quiénes son esas cuatro presencias que he visto y cuyas palabras he oído y escrito abajo?".

9 Me dijo: "El primero, el misericordioso y muy paciente, es Miguel; el segundo, que está encargado de las enfermedades y de todas las heridas de los hijos de los hombres, es Rafael; el tercero, que está encargado de todos los poderes, es Gabriel; el cuarto, que está encargado de la esperanza de quienes heredarán la vida eterna, es llamado Sariel.

10 Estos son los cuatro ángeles del Señor de los espíritus y las cuatro voces que he escuchado esos días.


LIBRO 3 ENOC, Cachorros de León,

77.Después de estos vi miles de miles
78.Y miríadas de incontables miríadas;
79.Ellos se pararon ante el Trono de los Cielos
80.Y cantaron con arpas y flautas
81.Sobre los cuatro vientos de los Tronos de los Cielos
82.Sobre los cuatro lados, vi Otros,
83.Sus nombres, sus ordenes, sus gradaciones
84.Me fueron anunciados por el Ángel.
85.Ellos bendecían y alababan al Señor de Gloria
86.La Primera Voz lo bendijo para siempre,
87.Y la Segunda Voz bendijo a los Mensajeros,
88.Y a aquellos que son los Mártires por la Verdad.
89.Y al Tercera Voz instaba dulcemente
90.A aquellos que están en la esclavitud sobre la Tierra,
91.Cuyos lamentos ascienden desde sus dolorosos corazones
92.En súplicas al Señor de los Espíritus.
93.Y la Cuarta Voz dijo a los satanes
94.Salgan, malditos, váyanse
95.El Círculo del Señor se les ha prohibido,
96.Cuyas leyes han corrupto.
97.Estos fueron espíritus del Muy Alto Dios
98.Que hablaron en cuatro truenos.
99.Yo escuché la voz de los cuatro.
100. Como la voz del mar en ira.


CORAN

Sura 35 
1. ¡Gloria a Dios, creador de los cielos y de la tierra, el que emplea por mensajeros a los
ANGELES de dos, tres y cuatro pares de alas!.2
 Añadé a la creación todo lo que quiere;
es omnipotente.

LIBRO DE MORMÓN

SECCIÓN 77
Revelación dada a José Smith el Profeta en Hiram, Ohio, aproximadamente en marzo de 1832. En la historia de José Smith se indica: “En relación con la traducción de las Escrituras, recibí la siguiente explicación del Apocalipsis o la Revelación de San Juan”.

2  P.– ¿Qué hemos de entender por los cuatro seres vivientes de los que habla el mismo versículo?
R.– Son expresiones metafóricas que usa Juan el Revelador para describir los cielos, el paraíso de Dios, la felicidad del hombre, y la de los animales, y de lo que se arrastra y de las aves del cielo; siendo lo espiritual a semejanza de lo temporal, y lo temporal a semejanza de lo espiritual; el  espíritu del hombre a semejanza de su persona, como también el espíritu de los animales y toda otra criatura que Dios ha creado.

3 P.– ¿Están limitados los cuatro seres vivientes a animales particulares, o representan clases
u órdenes?
R.– Están limitados a cuatro animales particulares, mostrados a Juan para representar la gloria de
las clases de seres en su orden o a esfera de creación decretados, en cuanto al gozo de su felicidad eterna.

4 P.– ¿Qué hemos de entender por los ojos y las alas que tenían los seres vivientes?
R.– Sus ojos son una representación de luz y conocimiento, es decir, están llenos de conocimiento; y sus alas representan el poder para moverse, para obrar, etc.

8 P.– ¿Qué hemos de entender por los cuatro ángeles de los que se habla en el capítulo 7, y versículo 1, del Apocalipsis?
R.– Que son cuatro ángeles enviados de Dios, a quienes es dado poder sobre las cuatro partes de
la tierra, para salvar la vida y para destruir; son los que tienen el evangelio eterno para darlo a
toda nación, tribu, lengua y pueblo, y tienen el poder de cerrar los cielos, de sellar para vida o de echar abajo a las regiones de las tinieblas.

9 P.– ¿Qué hemos de entender por el ángel que asciende del oriente, versículo 2, capítulo 7, del
Apocalipsis?
R.– Que el ángel que asciende del oriente es aquel a quien es dado el sello del Dios viviente sobre las
doce tribus de a Israel; por consiguiente, clama a los cuatro ángeles que tienen el evangelio eterno, diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus b frentes a los siervos de nuestro Dios. Y
si queréis recibirlo, este es Elías que habría de venir a congregar a las tribus de Israel y a d restaurar
todas las cosas.

Libro 1 Adan y Eva 29:06 Y Elohim consideró el pensamiento de Adán, y envió al ángel Miguel, y en lo que respecta al mar que llega hasta la India, que tomara de allí unas barras de oro y se los lleve a Adán.

1 Adan y Eva, 31:05 Entonces Elohim mandó a los tres ángeles, Miguel, Gabriel y Rafael, a cada uno de ellos para
que den a Adán lo que habían traido, y así lo hicieron uno a uno.

Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia.
Daniel 10:13

Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe.
Daniel 10:21

En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.
Daniel 12:1

Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda.
Judas 1:9

Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles;
Apocalipsis 12:7

1 Adan y Eva, 30:01 Después de estas cosas, Elohim mandó al ángel Gabriel a que bajara al jardín a decirle al querubín custodio “He aquí Elohim me ha enviado entrar al jardín para tomar de él, el dulce olor del incienso y dárselo a Adán

02 Entonces el ángel Gabriel bajó por orden de Elohim al jardín, y le dijo al querubín como Elohim le había mandado.

03 El querubín entonces dijo: "Bien." Y pasó Gabriel y tomó el incienso.

04 Entonces Elohim mandó a su ángel Rafael a bajar al jardín, y hablar con el querubín para que
tomase mirra y dársela a Adán

05 Y el ángel Rafael bajó y le dijo al querubín como Elohim le había mandado, y el querubín dijo,
"Bueno". Luego pasó Raphael y tomó la mirra.

Y oí una voz de hombre entre las riberas del Ulai, que gritó y dijo: Gabriel, enseña a éste la visión.
Daniel 8:16

aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión al principio, volando con presteza, vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde.
Daniel 9:21

Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas.
Lucas 1:19

Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
Lucas 1:26

Oyó Dios la oración de Tobit y la de Sara; y envió al ángel Rafael para devolver la vista a Tobit y entregar a Sara por esposa a su hijo Tobías; También para encadenar al mal demonio Asmodeo, porque Sara debía ser la esposa de Tobías.
Tobías 3:16

Llegaron a Media y, estando ya cerca de Ecbátana, Rafael dijo al joven:
Tobías 6:11

Tobías recordó las palabras de Rafael y, tomando el hígado y el corazón del pez que tenía en la bolsa, los puso en las brasas del perfumador.
Tobías 8:2

Tobías llamó a Rafael y le dijo:
Tobías 9:1

Por otra parte, eres testigo del juramento de Ragüel, que no puedo quebrantar.» Rafael salió para Ragués de Media y se hospedó en casa de Gabael. Le presentó el recibo y Gabael le entregó todos los sacos de dinero que estaban sellados.
Tobías 9:5

Rafael dijo a Tobías: «Tú sabes en qué situación dejamos a tu padre;
Tobías 11:2

tuvo una corazonada y dijo a su marido: «Ya viene tu hijo con el hombre que lo acompañó.» Mientras iban de camino hacia el padre, Rafael dijo a Tobías:
Tobías 11:6

Libro 1 Adan y Eva, 31:06 Y Elohim mandó a Suriyel (Sariel) y a Salathiel que llevaran a Adán y a Eva de la montaña hacia la cueva de los tesoros.
Cueva

lunes, 10 de abril de 2017

La Natividad de María

Natividad de María

Prefacio

El suave requerimiento que me dirigís reclama de mí un trabajo relativamente fácil, pero penoso en grado sumo, por las cuidadosas precauciones que hay que tomar contra el error. Me pedís, en efecto, que ponga por escrito lo que haya encontrado en diversas fuentes sobre la vida y la natividad de la bienaventurada Virgen María hasta su incomparable parto y hasta los primeros momentos del Cristo, empresa poco difícil de ejecutar, pero singularmente presuntuosa, como os digo, por los peligros a que expone a la verdad.
Porque lo que de mí exigís, hoy que las canas blanquean mi cabeza, lo he leído, sabedlo, cuando era joven, en un librito que cayó en mis manos. Ciertamente, después de ese lapso, colmado por otras preocupaciones nada triviales, ha podido muy bien suceder que varios rasgos se hayan escapado de mi memoria.
Por ende, si accedo a vuestra súplica, habría injusticia en acusarme de haber querido suprimir, añadir o cambiar un ápice de la historia. Si esto ocurriese, y no lo niego, sería, a lo menos, cosa independiente de mi voluntad.
En estas condiciones, y en éstas solamente, satisfago vuestros deseos y la curiosidad de los lectores, previniéndoos, empero, tanto a vosotros como a ellos, que el susodicho opúsculo, si no me es infiel la memoria, comenzaba por el siguiente prefacio, que recuerdo, a lo menos en su sentido.

María y sus padres

01:01 Sabemos que la bienaventurada y gloriosa María siempre virgen, salida del tronco real de la familia de David, nació en la ciudad de Nazaret, y fue educada en Jerusalén, en el templo del Señor.
01:02 Su padre se llamaba Joaquín, y su madre Ana.
01:03 Su familia paterna era de Galilea, de la ciudad de Nazaret, y su familia materna era de Bethlehem.
01:04 Y la vida de ambos esposos era sencilla y santa ante Dios, y piadosa e irreprensible ante los hombres.
01:05 Todos sus bienes, en efecto, los habían dividido en tres partes, consagrando la primera al templo y a sus servidores, distribuyendo la segunda entre los pobres y los peregrinos, y reservándose la tercera para sí mismo y para los menesteres de su hogar.
01:06 Y de esta manera, amados por Dios y buenos para los hombres, habían vivido durante cerca de veinte años en un casto connubio, sin tener descendencia.
01:07 No obstante, habían hecho voto si por acaso, Dios les daba un hijo, de consagrarlo al servicio del Señor. Y así, cada año acostumbraban, en los días festivos, a ir piadosos al templo.

Maldición de Joaquín por Isachar

02:01 Y como se aproximase la fiesta de la Dedicación, Joaquín con algunos de sus compatriotas, subió a Jerusalén. Y, en aquella época, Isachar era Gran Sacerdote.
02:02 Y habiendo visto a Joaquín con su ofrenda, en medio de sus conciudadanos, lo miró con desprecio y desdeñé sus presentes, preguntándole por qué él, que no tenía hijos, se atrevía a estar entre los que eran fecundos.
02:03 Y le advirtió que, habiéndolo Dios juzgado indigno de posteridad, no podían serle aceptos sus presentes, por cuanto la Escritura dice: Maldito sea quien no engendre hijos en Israel.
02:04 Y lo conminó para que se librase de esta maldición, creando una progenitura, porque sólo entonces le sería lícito acercarse con sus ofrendas, a la presencia del Señor.
02:05 Y este reproche, que se le lanzaba, cubrió de extremo oprobio a Joaquín, el cual se retiró al sitio en que estaban sus pastores con sus rebaños.
02:06 Y no quiso volver a su casa, temiendo sufrir los mismos reproches de sus comarcanos, que habían asistido a la escena, y que habían oído al Gran Sacerdote.

Aparición de un ángel a Joaquín

03:01 Y permanecía allí desde hacía algún tiempo, cuando cierto día que estaba solo, le apareció un ángel del Señor, rodeado de una gran luz.
03:02 Y a su vista, Joaquín quedó turbado.
03:03 Pero el ángel apaciguó su turbación diciéndole: No temas, Joaquín, ni te turbe mi vista, porque soy un ángel del Señor, enviado por Él a ti, para anunciarte que tus súplicas han sido escuchadas, y que tus limosnas han subido a su presencia.
03:04 Ha visto tu oprobio, y ha considerado el reproche de esterilidad que sin razón se te ha dirigido.
03:05 Porque Dios es vengador del pecado, mas no de la naturaleza. Y, cuando cierra una matriz, lo hace para abrirla después de una manera más admirable, y para que se sepa que lo que nace así no es fruto de la pasión, sino presente de la Providencia.
03:06 La primera madre de vuestra nación, Sara, permaneció estéril hasta los ochenta años, a pesar de lo cual, en los últimos días de su vejez, dio a luz a Isaac, en quien le había sido prometido que serían benditas todas las naciones.
03:07 Asimismo Raquel, tan agradable a Dios y tan amada por Jacob, permaneció estéril durante mucho tiempo y no obstante, parió a José que fue no solamente el dueño de Egipto, sino el salvador de numerosos pueblos que iban a morir de hambre.
03:08 ¿Quién, entre los jueces, más fuerte que Sansón y más santo que Samuel? Y, sin embargo, ambos, a dos tuvieron por madres, a mujeres por mucho tiempo estériles.
03:09 Si pues, la razón no te persuade por mi boca, cree a lo menos que las concepciones dilatadamente diferidas y los partos tardíos son de ordinario los más portentosos.
03:10 Así, tu esposa Ana te parirá una niña y la llamarás María. Y, conforme a vuestro voto, se consagrará al Señor desde su niñez, y estará llena del Espíritu Santo desde el vientre de su madre.
 03:11 Y no comerá ni beberá nada impuro, ni vivirá en medio de las agitaciones populares del exterior, sino en el templo, a fin de que no pueda enterarse, ni aun por sospecha, de nada de lo que existe de vergonzoso en el mundo.
03:12 Y con el curso de la edad, bien como ella nació milagrosamente de una mujer estéril, de igual modo, por un prodigio incomparable y permaneciendo virgen, traerá al mundo al hijo del Altísimo, que será llamado Jesús o salvador de todas las naciones, conforme a la etimología de su nombre.
03:13 Y he aquí el signo de la verdad de las cosas que te anuncio.
03:14 Cuando llegues a la Puerta Dorada de Jerusalén, encontrarás a Ana tu esposa, la cual, inquieta hasta hoy por tu retardo, se regocijará sobremanera, al volver a verte. Y dicho esto, el ángel se separó de Joaquín.

Aparición de un ángel a Ana

04:01 Y después apareció a Ana su esposa, diciéndole: No temas, Ana, ni imagines que es un fantasma lo que ves.
04:02 Yo soy el ángel que ha llevado vuestras oraciones y vuestras limosnas a la presencia de Dios, y que ahora he sido enviado a vosotros para anunciaros el nacimiento de una hija, que se llamará María, y que será bendita entre todas las mujeres.
04:03 Llena de la gracia del Señor desde el instante de su nacimiento, permanecerá en la casa paterna durante los tres años de su lactancia.
04:04 Después, consagrada al servicio del Altísimo, no se apartará del templo hasta la edad de la discreción.
04:05 Y allí, sirviendo a Dios día y noche con ayunos y con plegarias, se abstendrá de todo lo que es impuro y no conocerá varón jamás, manteniéndose sin tacha, sin corrupción, sin unión con hombre alguno.
04:06 Empero virgen, parirá un hijo y sierva, parirá a su Señor, el que será por gracia, por título, por acción, el salvador del mundo.
04:07 Así pues, levántate, sube a Jerusalén y cuando llegues a la llamada Puerta Dorada, allí, a manera de signo, encontrarás a tu esposo, sobre cuyo paradero anda inquieta tu alma.
04:08 Y cuando hayan sucedido estas cosas, lo que yo te anuncio se cumplirá al pie de la letra.

Nacimiento de María

05:01 Y obedeciendo al mandato del ángel, ambos esposos, abandonando uno y otro los parajes respectivos en que estaban, subieron a Jerusalén.
05:02 Y al llegar al lugar designado por el oráculo del ángel, se encontraron mutuamente.
05:03 Entonces, gozosos de volver a encontrarse y poseídos de confianza en la verdad de la promesa de que tendrían descendencia, rindieron acción de gracias bien debidas al Señor, que exalta a los humildes.
05:03 Y habiendo adorado al Altísimo, regresaron a su casa y llenos de júbilo, esperaron la realización de la divina promesa.
05:04 Y Ana concibió y parió una hija y conforme a la orden del ángel, sus padres le pusieron por nombre María.

Presentación de María en el templo

06:01 Transcurridos tres años y terminado el tiempo de la lactancia, llevaron a la Virgen con ofrendas al templo del Señor.
06:02 Y había alrededor del templo, según el número de los salmos graduales, quince gradas que subir. Porque, estando el templo situado sobre una altura, sólo por gradas era accesible el altar de los holocaustos, que estaba situado en el exterior.
06:03 Y sobre la primera de aquellas gradas colocaron los padres a la bienaventurada María, todavía muy pequeña.
06:04 Y en tanto que ellos se quitaban los vestidos de viaje para ponerse, siguiendo la costumbre, trajes más bellos y más propios de la ceremonia, la Virgen del Señor subió todas las gradas, sin mano alguna que la condujese, de tal suerte que todos pensaron que no le faltaba nada, a lo menos en aquella circunstancia, de la perfección de la edad.
06:05 Es que el Señor, en la infancia misma de la Virgen, operaba ya grandes cosas, y mostraba por aquel milagro lo que sería un día.
06:06 Y después de haber celebrado un sacrificio conforme al uso de la ley, dejaron allí a la Virgen, para ser educada en el recinto del templo con las demás vírgenes. Y ellos regresaron a su casa.

Negativa de la virgen a contraer matrimonio ordinario

07:01 Y la Virgen del Señor, a la vez que, en edad, crecía igualmente en virtud y según la palabra del salmista, su padre y su madre la habían abandonado, pero Dios la había recogido.
07:02 A diario, en efecto, era visitada por los ángeles, y a diario gozaba de la visión divina, que la libraba de todo mal, y que la hacía abundar en toda especie de bienes.
07:03 Así llegó a los catorce años y no solamente los malos no podían encontrar en ella nada reprensible, sino que todos los buenos que la conocían juzgaban su vida y su conducta dignas de admiración.
07:04 Entonces el Gran Sacerdote anunció en público que todas las vírgenes que habían sido educadas en el templo, y que tenían catorce años, debían volver a sus hogares y casarse, conforme a la costumbre de su nación y a la madurez de su edad.
07:05 Todas las vírgenes obedecieron con premura esta orden. Sólo María, la Virgen del Señor, declaró que no podía hacerlo.
07:06 Como sus padres la habían consagrado primero a Dios, y ella después había ofrendado su virginidad al Señor, no quería violar este voto, para unirse a un hombre, fuese el que fuese.
07:07 El Gran Sacerdote quedó sumido en la mayor perplejidad. Él sabía que no era lícito violar un voto contra el mandato de la Escritura, que dice: Haced votos y cumplidlos. Mas, por otra parte, no le placía introducir un uso extraño a la nación.
07:08 Ordenó pues que, en la fiesta próxima, se reuniesen los notables de Jerusalén y de los lugares vecinos, por cuyo consejo podría saber cómo le convendría obrar en una causa tan incierta.
07:09 Y así se hizo, y fue común parecer que había que consultar sobre ese punto a Dios.
07:10 Y mientras todos se entregaban a la oración, el Gran Sacerdote avanzó para consultar al Señor, según la costumbre.
07:11 Y a poco, una voz que todos oyeron, salió del oráculo y del lugar del propiciatorio. Y esa voz afirmaba que, de acuerdo con la profecía de Isaías, debía buscarse a quien debía desposar y guardar aquella virgen.
07:12 Porque es bien sabido que Isaías vaticinó: Y saldrá una vara del tronco de Isaí y un vástago retoñará de sus raíces. Y reposará sobre él el espíritu del Señor, espíritu de inteligencia y de sabiduría, espíritu de fortaleza y de consejo, espíritu de conocimiento y de temor del Altísimo.
07:13 Y, conforme a esta profecía, el Gran Sacerdote ordenó que todos los hombres de la casa y de la familia de David, aptos para el matrimonio y no casados, llevasen cada uno su vara al altar, y que debía ser confiada y casada la virgen con aquel cuya vara produjera flores, y en la extremidad de cuya vara reposase el espíritu del Señor en forma de paloma.

Recae en José la elección de esposo para la Virgen

08:01 Y había entre otros, un hombre de la casa y de la familia de David, llamado José y ya avanzado en edad.
08:02 Y al paso que todos fueron ordenadamente a llevar sus varas, él omitió llevar la suya.
08:03 Y como nada apareció que correspondiese al oráculo divino, el Gran Sacerdote pensó que había que consultar de nuevo al Señor.
08:04 El cual respondió que, de todos los que habían sido designados, sólo el que no había llevado su vara, era aquel con quien debía casarse la Virgen.
08:05 José fue así descubierto. Y cuando hubo llevado su vara, y en su extremidad reposé una paloma venida del cielo, todos convinieron en que a él le pertenecía el derecho de desposar con María.
08:06 Y una vez celebrados los desposorios, se retiró a Bethlehem su patria, para disponer su casa, y preparar todo lo necesario para las nupcias.
08:07 Cuanto a María, la Virgen del Señor, volvió a Galilea, a casa de sus padres, con otras siete vírgenes de su edad y educadas con ella, que le había dado el Gran Sacerdote.

Revelación hecha por un ángel a la Virgen

09:01 Y en aquellos días, es decir, desde los primeros tiempos de su llegada a Galilea, el ángel Gabriel fue enviado a ella por Dios, para anunciarle que concebiría al Señor, y para exponerle la manera y el orden según el cual las cosas pasarían.
09:02 Y, entrando en su casa, inundando con gran luz la habitación en que se encontraba, y saludándola muy graciosamente, le dijo: Salve María, virgen muy agradable a Dios, virgen llena de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres, bendita eres por encima de todos los hombres que hasta el presente han nacido.
09:03 Y María, que conocía ya bien las fisonomías angélicas, y que estaba habituada a recibir la luz celeste, no se amedrentó ante la visión del enviado divino, ni quedó estupefacta ante aquella luz.
09:04 Únicamente la palabra del ángel la turbó en extremo. Y se puso a reflexionar sobre lo que podía significar una salutación tan insólita, sobre lo que presagiaba, sobre el fin que tenía.
09:05 Y el ángel divinamente inspirado previno estas dudas, diciéndole: No temas, María, que mi salutación oculte algo contrario a tu castidad.
09:06 Has encontrado gracia ante el Señor, por haber escogido el camino de la pureza y permaneciendo virgen, concebirás sin pecado y parirás un hijo.
09:07 Y él será grande, porque dominará de un mar a otro, y hasta las extremidades de la tierra. Y será llamado hijo del Altísimo, porque naciendo en la humildad, reinará en las alturas de los cielos.
09:08 Y el Señor Dios le dará el trono de David su padre y prevalecerá eternamente en la casa de Jacob, y su poder no tendrá fin.
09:09 Es en efecto, rey de reyes y señor de los señores, y su trono durará por los siglos de los siglos.
09:10 Y a estas palabras del ángel, la Virgen, no por incredulidad, sino por no saber la manera como el misterio se cumpliría, repuso: ¿Cómo eso ha de ocurrir? Puesto que, según mi voto, no conozco varón ¿cómo podré dar a luz, a pesar de ello?
09:11 Y el ángel le dijo: No pienses María, que concebirás al modo humano. Sin unión con hombre alguno, virgen concebirás, virgen parirás, virgen amamantarás. Porque el Espíritu Santo descenderá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra contra todos los ardores de la pasión.
09:12 El que de ti saldrá, por cuanto ha de nacer sin pecado, será el único santo y el único merecedor del nombre de hijo de Dios.
09:13 Entonces, María con las manos extendidas y los ojos elevados al cielo, dijo: He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra.
09:14 Sería quizá demasiado largo y para muchos enojoso, insertar en este opúsculo todos los sucesos que, conforme a nuestros textos, precedieron y siguieron a la natividad de Nuestro Señor.
09:15 Omitiendo, pues, lo que está suficientemente referido en el Evangelio, pasemos a la narración de lo que allí aparece menos detallado.

Revelación hecha por un ángel a José

10:01 Habiendo ido José de Judea a Galilea, tenía la intención de tomar por esposa a la virgen que le había sido confiada.
10:02 Porque, desde el día de los desposorios, habían transcurrido ya tres meses, y había comenzado el cuarto.
10:03 Y en el intervalo, el vientre de la Virgen se había hinchado, hasta el punto de manifestar su embarazo, cosa que no pudo escapar a José, quien, según la costumbre de los desposados, entraba más libremente a ver a María y conversaba más familiarmente con ella, por lo que descubrió su estado.
10:04 Y comenzó a agitarse y a turbarse, ignorando lo que le sería preferible hacer.
10:05 Como hombre justo, no quería entregarla y, como hombre piadoso, no quería infamarla, haciendo recaer sobre ella sospecha de fornicación.
10:06 Pensó pues, en disolver secretamente su matrimonio, y en devolverla secretamente.
10:07 Y estando en estas cavilaciones, he aquí que un ángel del Señor le apareció en sueños, y le dijo: José, hijo de David, no temas, ni imagines que hay en la virgen nada de vergonzoso, porque lo que ha nacido en ella, y que hoy angustia tu corazón, no es obra de un hombre, sino del Espíritu Santo.[1]
10:08 Entre todas las mujeres, sólo ella permaneciendo virgen, traerá el hijo de Dios al mundo, y darás a este hijo el nombre de Jesús, es decir, Salvador, porque salvará a su pueblo de sus pecados.
10:09 Y José, conforme a la orden del ángel, tomó a María por esposa. Mas no la conoció, sino que la guardó en castidad.
10:10 Y, llegado el final del noveno mes del embarazo, José, tomando consigo a la Virgen y a las demás cosas que le eran necesarias, partió para la ciudad de Bethlehem, de donde era oriundo.
10:11 Y sucedió que, durante su estancia en aquel lugar, sobrevino el tiempo del parto de María, la cual trajo al mundo, como los evangelistas nos han enseñado, a su hijo primogénito, Nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina, con el Padre y con el Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos.



[1] Mateo 01:10