Mostrando entradas con la etiqueta Satanás. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Satanás. Mostrar todas las entradas

lunes, 31 de octubre de 2022

Los otros


Corán

Sura 2 Aleya 34 Y cuando dijimos a los ángeles: «¡Prosternaos ante Adán!». Se prosternaron, excepto Iblis. Se negó y fue altivo: era de los infiel.

2:36 Pero el Demonio les hizo caer, perdiéndolo, y les sacó del estado en que estaban. Y dijimos: «¡Descended! Seréis enemigos unos de otros. La tierra será por algún tiempo vuestra morada y lugar de disfrute». 


2:96. Siguen lo que los demonios habían imaginado sobre el poder de Salomón; pero no fue Salomón el infiel, sino los demonios. Enseñan a los hombres la magia y la ciencia que había descendido de lo alto sobre los dos ángeles de Babel, Harut y Marut. Éstos no instruían a nadie en su arte sin decir: Somos la tentación, cuida de llegar a ser infiel. Los hombres aprendían de ellos los medios de sembrar la discordia entre el hombre y su mujer; pero los ángeles no hacían daño a nadie sin el permiso de Dios; sin embargo, los hombres aprendían lo que les era dañoso y no lo que podía serles útil, y sabían que el que había comprado este arte estaba desheredado de toda parte en la villa futura. Vil precio aquel por el cual se entregaron ellos mismos. ¡Ah! ¡si hubiesen sabido!


7:10. Os hemos dado poderío en la tierra y os hemos puesto en ella medios de subsistencia. ¡Qué poco agradecidos sois!


7:11. Y os creamos. Luego, os formamos. Luego dijimos a los ángeles: «¡Prosternaos ante Adán!» Se prosternaron, excepto Iblis. No fue de los que se prosternaron.


7:12. Dijo: «¿Qué es lo que te ha impedido prosternarte cuando Yo te lo he ordenado?» Dijo: «Es que soy mejor que él. A mí me creaste de fuego, mientras que a él le creaste de arcilla». 


7:13. Dijo: «Desciende, pues, de aquí! ¡No vas a echártelas de soberbio en este lugar...! ¡Sal, pues, eres de los despreciables!» 


7:14. Dijo: «¡Déjame esperar hasta el día de la Resurrección!» 


7:15. Dijo: «¡Cuéntate entre aquellos a quienes es dado esperar!» 


7:16. Dijo: «Como me has descarriado, he de acecharles en Tu vía recta. 


***7:17. He de atacarles por delante y por detrás, por la derecha y por la izquierda. Y verás que la mayoría no son agradecidos». 


7:18. Dijo: «¡Sal de aquí, detestable, vil! ¡He de llenar la gehena de tus secuaces! ¡De todos vosotros!» 

Sura 27 Alaya 17 Un día los ejércitos de Salomón, compuestos de genios (yinnes) y de hombres, se reunieron ante él, y los pájaros también, todos alineados por tropas separadas.

39. Seré yo, respondió Ifrit, uno de los genios; te lo traeré antes de que te hayas

levantado de tu sitio. Soy basrante fuerte para ello, y fiel.

40. Otro genio, el que tenía la ciencia del libro11, dijo a Salomón: Te lo traeré antes de

que hayas pestañeado.12 Y cuando Salomón vio el trono colocado ante él, dijo: Es una

prueba del favor de Dios; me prueba para saber si seré agradecido o ingrato. Todo el que

es agradecido lo es en su provecho; de todo el que es ingrato, Dios puede prescindir pues

es rico y generoso.

41. Haced que desconozca este trono, dijo Salomón a los genios. Veremos si está en la

senda recta o bien si es del número de los que no podrían ser dirigidos.

Sura 34 Alaya 11. Sometimos el viento a Salomón. Soplaba un mes por la mañana y otro mes por la tarde. Hicimos brotar para él una fuente de bronce. Los genios trabajaron en su presencia, con el permiso del Señor, y todo el que se apartaba de nuestras órdenes era entregado al suplicio del brasero ardiente.

12. Ejecutaban para él todos los trabajos que quería, palacios, estatuas, fuentes anchas como estanques, calderos sólidamente construidos. ¡Oh familia de David, dadnos acciones de gracias! ¡Cuán pocos hombres agradecidos hay entre mis servidores!

13. Y cuando decretarnos que muriese, fue un reptil de la tierra el primero que lo comunicó a todos; había roído su palo que sostenía el cadaver, y cuando éste cayó, los genios reconocieron que, si hubiesen penetrado el misterio, no habrían permanecido tanto tiempo en aquella pena envilecedora.

14. Los habitantes de SABA tenían, en el país que habitaban, un signo de advertencia: dos jardines a la derecha y a la izquierda. Nosotros les dijimos: Comed del alimento que os da vuestro Señor; dadle acciones de gracias. Tenéis una comarca encantadora y un Señor indulgente.

15. Pero ellos se apartaron de la verdad. Enviamos contra ellos la inundación de los diques y cambiamos sus dos jardines en otro: dos que producían frutos amargos, tamarindos y algunos pequeños frutos del loto.

16. Así es como los retribuimos por su incredulidad. ¿Recompensaremos así a otros que no sean los ingratos?

17. Establecimos entre ellos y las ciudades que hemos bendecido, ciudades florecientes; establecimos al través de este país un camino y dijimos: viajad por él con seguridad decía y de noche.

18. Pero ellos dijeron: Señor, pon una distancia mayor entre nuestros caminos. Ellos han obrado con iniquidad consigo mismos. Les convertimos en fábula de las naciones y los dispersamos por todas partes. Hay en esto una advertencia para todo hombre que sabe sufrir y que es agradecido.

19. Eblís reconoció que habían juzgado bien. Todos le han seguido, salvo algunos creyentes.

20. Él no tenía, empero, ningún poder sobre ellos; únicamente queríamos saber quién de ellos creerá en la vida futura y quién dudará de ella. Tu Señor vela por todo.

21. Diles: Llamad a los que vosotros creéis que existen además de Dios. No tienen poder en el cielo ni en la tierra, ni siquiera del peso de un átomo. No tienen ninguna parte en su creación, y Dios no les ha tomado por ayudantes.

22. La intercesión de quienquiera no servirá de nada, salvo a aquel a quien Dios se lo permita. Esperarán hasta el momento en que el temor sea desterrado de sus corazones.

Entonces dirán: ¿Qué es lo que ha dicho Dios? Se les repetirá: La verdad. Él es elS ublime, el Grande.

39. Un día os reunirá a todos y luego preguntará a los ángeles: ¿Es a vosotros a quienes adoraban?

40. Y los ángeles responderán: ¡Por tu gloria! Tú eres nuestro patrón y no ellos. Adoraban más bien a los genios; la mayor parte creen en ellos.

41. Ese día ninguno de vosotros dispondrá en favor del otro de ningún bien ni de ningún mal. Diremos a los infieles: Probad el castigo del fuego que en otro tiempo habéis tratado de mentira.

Sura 55 Alaya 11. Sometimos el viento a Salomón. Soplaba un mes por la rnañana y otro mes por la tarde. Hicimos brotar para él una fuente de bronce. Los genios trabajaron en su presencia, con el permiso del Señor, y todo el que se apartaba de nuestras órdenes era entregado al suplicio del brasero ardiente.

SURA LXXII LOS GENIOS (leer).


***Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes?

 Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella. Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?

Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra.

Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.

Job 1:6-12


Libro de Mormón

Moises 6:35 Y el Señor habló a Enoc y le dijo: Úntate los ojos con barro, y lávatelos, y verás. Y Enoc lo hizo.

36 Y vio los a espíritus que Dios había creado; y también vio cosas que el ojo natural no percibe; y desde entonces se esparció este dicho por la tierra: El Señor ha levantado un vidente a su pueblo


Tercer Testmento / Tomo 12 Enseñanza 345

47. Decidle que, cuando el hombre apareció sobre el haz de este mundo, ya existían las vibraciones del bien y del mal, y que desde el principio mi justicia sabia y amorosa ha permitido que, tanto espíritus fieles a la luz de la conciencia, como seres guiados por el don del libre albedrío, encarnen en este mundo, unos para restitución de la humanidad, otros para bendición de ella misma.

Por eso habéis contemplado en todas las épocas de la vida humana, cómo han surgido grandes espíritus, unos para el bien y otros para el mal; espíritus llenos de poder, llenos de fuerza y cuando habéis visto la aparición de esos espíritus encarnados en hombres haciendo obras bienhechoras, no habéis concebido el porqué no todos los hombres son así. 


El origen y la creación de los Djinn (también conocidos como "genios" o "yinn") provienen de la mitología islámica y árabe. Aquí tienes un resumen de su origen y características:


### Origen y Creación:

1. **Creación**: Según el Corán, los Djinn fueron creados por Alá de un fuego sin humo o una llama de fuego puro (Surah 55:15). Esto los diferencia de los ángeles, que fueron creados de luz, y de los humanos, que fueron creados de arcilla.


2. **Existencia Pre-Islámica**: Los Djinn tienen raíces en las creencias pre-islámicas de los pueblos árabes. En la Arabia pre-islámica, se creía que los Djinn habitaban desiertos, ruinas, y lugares remotos. Se les atribuían poderes sobrenaturales y se pensaba que podían influir en el mundo humano, tanto positiva como negativamente.


### Características y Naturaleza:

1. **Libertad y Voluntad**: Al igual que los humanos, los Djinn tienen libre albedrío. Pueden ser creyentes o no creyentes, buenos o malos. Esta capacidad para elegir su camino moral y espiritual los hace responsables de sus acciones.


2. **Invisibilidad**: Los Djinn son generalmente invisibles para los humanos, aunque pueden asumir formas físicas. Estas formas pueden ser animales, como serpientes o perros negros, o incluso adoptar una apariencia humana.


3. **Interacciones con Humanos**: Se cree que los Djinn pueden influir en los humanos de varias maneras. Pueden poseer a personas, causar enfermedades, o traer buena o mala suerte. Algunos relatos también mencionan que los Djinn pueden formar relaciones con humanos e incluso tener hijos con ellos.


4. **Sociedad y Vida**: Se dice que los Djinn tienen una sociedad compleja similar a la de los humanos, con reyes, tribus, y clanes. Viven en un mundo paralelo al nuestro, en lugares desolados y remotos.


### Importancia en la Cultura Islámica:

1. **Textos Sagrados**: Los Djinn son mencionados en varias suras del Corán, y su existencia es parte del credo islámico. El capítulo 72 del Corán, llamado "Al-Jinn", se dedica específicamente a ellos.


2. **Folclore y Literatura**: Más allá del Corán, los Djinn ocupan un lugar importante en el folclore y la literatura árabe e islámica. Cuentos como "Las mil y una noches" incluyen numerosas historias de Djinn, a menudo retratados como entidades poderosas que pueden ser convocadas o controladas por humanos mediante objetos mágicos como lámparas o anillos.


En resumen, los Djinn son seres sobrenaturales de la mitología islámica creados por Alá a partir de fuego sin humo. Poseen libre albedrío, pueden interactuar con el mundo humano de diversas formas y ocupan un lugar significativo tanto en la religión como en el folclore árabe e islámico.

sábado, 8 de octubre de 2022

El Libro de Adán y Eva I (Cap. 1 - 20)

EL PRIMER LIBRO DE ADAM (Adan) Y JAVA (Eva)

ADAM o ADÁN
La palabra Adam (אדם) viene del hebreo "adamá" (אדמה) que significa tierra. Hoy, en el hebreo, se usa como sinónimo de "hombre". ... Con este personaje comienza la historia de la humanidad según la Tanaj (Antiguo Testamento).

El nombre Eva viene del hebreo חוה (Hava = vida). Según Génesis 3, 20, Adán le dio este nombre porque era la fuente de todo lo vivo. La palabra hebrea חוה podría estar relacionada con el respiro y con el nombre de הבל (Havel = Abel = respiro). La relación entre respiro y vida es muy común en la Biblia.
 
Capítulo I
El mar de cristal, Elohim expulsa a Adán y Eva del Edén, para vivir en la Cueva de Tesoros

1 En el tercer día de la Creación, Elohim plantó el jardín del Edén en la parte oriental de la tierra, en la frontera del mundo hacia el este, más allá de donde sale el sol y donde se encuentra nada más que agua, que abarca todo el mundo, y llega a la fronteras de los cielos.

2 Y al norte del jardín hay un mar de agua, clara y pura para el paladar, a diferencia de cualquier
otra cosa, a fin de que, a través de la claridad, uno pueda ver en las profundidades de la tierra.

3 Y cuando un hombre se lava a sí mismo en ella, se convierte en limpio en su limpieza, y blanco
en su blancura, incluso si fuera oscuro.

4 Y Elohim creó ese mar a su buen parecer, porque él sabía lo que el hombre haría, y así una vez
salido del jardín, con motivo de su transgresión, los hombres deberían nacer en la tierra. Entre
ellos se encontrarán los justos que va a morir, y cuyas almas irán a Elohim, y regresarán en el
último día y volverán a su carne, y se bañarán en las aguas de ese mar, y se arrepentirán de sus
pecados.

5 Pero cuando Elohim echó a Adán del jardín, Él no lo ubicó en la frontera norte del mismo, para que él y Eva no puedan acercarse al mar de agua donde pudieran lavarse en ella y ser limpiados de sus pecados, y así borrar la transgresión que habían cometido y luego no se acuerden de su
castigo.

6 En cuanto a la parte sur del jardín, Elohim no quiso que Adán viviera allí, porque, cuando el viento sople desde el norte, hacia el sur, Adán recibiría el grato olor de los árboles del jardín.

7 Por lo cual Elohim no puso a Adán y a Eva, en el lado sur, para que no fueran capaces de oler
su dulce aroma y olvidar a sí su transgresión y encuentren consuelo en el aroma y no se limpien de su pecado.

8 Una vez más, Elohim, que es misericordioso y de gran lástima, y que gobierna todas las cosas de
la manera que sólo él sabe; hizo que nuestro padre Adán viva en la frontera occidental del jardín, porque en ese lado de la tierra, hay un territorio amplio.

9 Y Elohim los mandó a vivir allí, en una cueva, dentro de una gran roca, llamada la Cueva de los Tesoros, que se encontraba por debajo del jardín.

Capítulo II
Adán y Eva, débiles cuando dejan el Jardín. Elohim envía su Palabra para alentarlos.

1 Sin embargo, cuando nuestro padre Adán y Eva, salieron del jardín, caminaron la tierra con sus pies, sin saber que estaban caminando.

2 Y cuando llegaron a la apertura de la puerta del jardín, y vieron la amplia extensión de tierra ante ellos, cubierta con piedras grandes y pequeñas, y con arena, temían y temblaban, cayendo sobre sus rostros, por el temor que les sobrevino, y quedaron como muertos.

3 Dado que hasta este momento habían estado en la tierra del jardín, bellamente plantado con todo tipo de árboles, ahora veían a sí mismos, una tierra extraña, que no conocían y nunca habían
visto.

4 Además se encontraban en el jardín, llenos de la gracia y de una brillante naturaleza, y no habían vuelto sus corazones hacia las cosas terrenales.

5 Por esto, Elohim, tuvo piedad de ellos, y cuando los vio disminuidos ante la puerta del jardín,
les envió Su Palabra a nuestro padre, Adán y a Eva, en su estado caído.

Capítulo III
En cuanto a la promesa de los grandes cinco días y medio.

1 Y Elohim dijo a Adán, "he ordenado sobre esta tierra, días y años, y tú y tu descendencia
vivirán en pie, en ella, hasta que los días y años se cumplan, cuando las Palabras que te crearon,
y las que te hicieron salir del jardín, tras tu transgresión, sean pronunciadas,

2 Sí, cuando la Palabra se guarde de nuevo, pasados los cinco días y medio y se vean
cumplidos".

3 Cuando Adán escuchó estas palabras de Elohim, y de los grandes cinco días y medio, no pudo
entender el significado de ellos.

4 Adán estaba pensando que solo habría, cinco días y medio desde él, hasta el fin del mundo.

5 Y Adán gritó, y oró a Elohim para que se le explicara esto.

6 Entonces Elohim en su misericordia para con Adán, que lo hizo a su propia imagen y semejanza, le explicó, que estos cinco días y medio, son realmente 5500 años, y cómo es que vendría y lo salvaría a El y a sus descendientes.

7 Pero antes de todo esto, Elohim hizo un pacto con nuestro padre Adán, en los mismos términos, antes de que saliera del jardín, en el árbol de donde Eva tomó del fruto y se lo dio a él para que coma.

8 Porque, cuando nuestro padre Adán salió del jardín, pasó por donde estaba este árbol, y vio cómo Elohim le había cambiado la apariencia, dándole otra forma, una forma arrugada.

9 Y como Adán salió hacia donde temía, temblando cayó, y Elohim en su misericordia le levantó, y luego hizo este pacto con él.

10 Y otra vez, cuando Adán fue por la puerta del jardín, y vio al querubín con una espada de fuego parpadeante en la mano, y que el querubín crecía enfadado y lo veía mal, tanto a Adán como a Eva, le tuvo mucho temor, y pensó si esto significaba la muerte. Así que cayeron sobre sus rostros, temblando de miedo.

11 Pero en realidad, el ángel tenía pena por ellos y mostrando misericordia, subió al cielo y orando al Señor, dijo:

12 "Señor, me enviaste a ver la puerta del jardín, con una espada de fuego.

13 Pero cuando tus siervos, Adán y Eva, me vieron, cayeron sobre sus rostros, y estuvieron muertos de miedo. ¡Oh mi Señor! ¿qué vamos a hacer con tus siervos?

14 Entonces Elohim tuvo piedad de ellos, y les mostró misericordia, y envió a su ángel para mantener el jardín.

15 Y la Palabra del Señor vino a Adán y Eva, 

16 Y les dijo: Adán te dije que al final de los cinco días y medio, iba a enviar mi Palabra, 

17 Fortalece tu corazón, por tanto, y permanece en la Cueva de los Tesoros, de la que te he hablado, 

18 Cuando Adán escuchó esta Palabra de Elohim, fue confortado por las palabras que Elohim le había dicho, también le dijo la forma en que lo salvaría. 

Capítulo IV 
Adán llora sobre el cambio de condiciones. Adán y Eva entran en la Cueva de Tesoros. 

1 Sin embargo, Adán y Eva lloraron por haber salido del jardín, su primera casa. 

2 Y de hecho, cuando Adán miró que su carne fue alterada, lloraba amargamente junto con Eva, por lo que habían hecho. Y ellos caminaron y se dirigieron suavemente hacia abajo en la Cueva de Tesoros. 

3 Y cuando la vieron, Adán gritó sobre sí mismo y dijo a Eva, ¡Mira esta cueva, parece una cárcel de castigo para nosotros en este mundo! 

4 ¿Qué es esto en comparación con el jardín? ¿No hay aquí tanta estrechez comparándola con el espacio que tiene lo demás? 

5 ¿Qué es esta piedra, por el lado de los huertos? ¿Cuál es la oscuridad de esta caverna, en comparación con la luz del jardín? 

6 ¿Qué es esta cornisa de roca que protege a la vivienda, en comparación con la misericordia del Señor que nos rodeaba? 

7 ¿Cuál es el suelo de esta cueva en comparación con el jardín del Edén? Esta tierra, está llena de piedras, en cambio en el jardín estaban plantados todo tipo de árboles frutales deliciosos? 

8 Y dijo Adán a Eva. Nuestros ojos antes miraban ángeles alabando en el cielo, y ellos también a nosotros, sin cesar. 

9 Pero ahora no vemos como lo hacíamos; nuestros ojos se han vuelto de carne y no pueden ver como antes. 

10 dice de nuevo Adán a Eva, ¿Cuál es nuestro cuerpo el día de hoy, en comparación con lo que fue en los antiguos días, cuando vivíamos en el jardín?" 

11 Después de esto, Adán no quiso entrar en la cueva, mirando el marco de roca, no se atrevía cruzarlo para entrar. 

12 Pero él plegado a las órdenes de Elohim, se dice a sí mismo, Si no entro en la cueva, seré una vez más un transgresor. 

Capítulo V 
Eva hace una noble y emocional intercesión, sintiendo la culpa de todo lo sucedido. 

1 Entonces Adán y Eva entraron en la cueva, y estaban rezando, en su propia lengua, que pa ra nosotros es desconocida, pero que ellos conocían bien. 

2 Y cuando oraban, Adán levantó sus ojos y vio la piedra y el techo de la cueva que les cubría y les impedía ver el cielo y a las criaturas de Elohim; así que se puso a llorar y golpeando con fuerza sobre su pecho, cayó al suelo como muerto.

3 Y Eva, se sentó llorando a su lado, porque ella creyó que estaba muerto.

4 Entonces levantándose, dirige sus manos hacia Elohim, y apela a Él, pidiéndole misericordia y piedad, diciendo: "Oh Elohim, perdona mi pecado, el pecado que he cometido, y no te acuerdes de él ni te pongas en mi contra.

5 Porque yo he sido la causante de que tu siervo caiga en el jardín, y que estemos condenados en esta tierra; de que hayamos pasado de la luz, a esta oscuridad, y de la casa de alegría, a esta prisión.

6 Oh Elohim, mira a tu siervo, caído de esta manera, y llévalo de vuelta a la vida, que pueda llorar y arrepentirse de su transgresión que cometió a través mío.

7 No te lleves su alma en este momento, permítele vivir y que pueda arrepentirse y hacer tu voluntad, como antes de su muerte.

8 Pero si no deseas devolverle la vida, entonces, Oh Señor y Elohim, lleva mi alma también y no me dejes en este calabozo, porque yo no podría estar sola, sin él, en este mundo.

9 porque tú, oh Elohim, lo hiciste caer en un profundo sueño, y tomaste un hueso de su costado, restableciste la carne en el lugar de ella, por tu poder divino,

10 Y me tomaste de su hueso, y me hiciste una mujer, brillante como él, con el corazón, la razóny y el habla y en carne, igual que a él, y me hiciste después a la semejanza de su aspecto, por tu misericordia y tu poder.

11 Oh Señor, él y yo somos uno, y tú, oh Elohim, Creador nuestro, es Él que nos ha hecho en un día.

12 Por lo tanto, Oh Elohim, devuélvele la vida, para que pueda estar conmigo en esta extraña tierra, por el tiempo que vivamos en ella, como castigo a nuestra transgresión.

13 Pero si no vas a darle vida, entonces llévame como a él; para que ambos podamos morir el mismo día.

14 Y Eva lloró amargamente, y cayó sobre nuestro padre Adán; en su gran dolor.

Capítulo VI
Amonestación de Elohim a Adán y a Eva en el que señala cómo y por qué pecaron.

1 Y Elohim los miró, pues estaban tendidos en el suelo como muertos, debido a su gran dolor.

2 Y decidió aumentarles su comodidad.

3 Por lo tanto, envió Elohim su Palabra; y les mandó que se pusieran de pié de inmediato.

4 Y el Señor dijo a Adán y a Eva: Ustedes han transgredido por su propia y libre voluntad, y salieron del jardín en el que yo los había colocado.

5 Por su propia y libre voluntad han transgredido a través de su deseo por la divinidad, la grandeza, y un estado exaltado, como el que tengo, así que yo les privé de la naturaleza brillante, que entonces tenían, y los hice salir del jardín, a esta tierra, áspera y llena de problemas.

6 Si tan sólo no hubieran transgredido mi mandamiento y habrían guardado mi derecho, y no hubieran comido del fruto del árbol que le dije que no comieran, pues habían árboles frutales en el jardín, unos mejores que otros.

7 Pero el malvado Satanás no mantuvo su fe y no tenía buenas intenciones hacia mí, y a pesar que yo lo había creado, me consideró inútil, y solicitó la Divinidad para sí mismo; por esto yo lo arrojé del cielo, pues ya no podía permanecer en su primera morada. El fue el que hizo el árbol agradable a sus ojos, hasta que comieron, creyendo en sus palabras.

8 Así fue transgredido Mi mandamiento, por lo tanto, he traído a usted todos estos dolores.

9 Porque yo soy Elohim el Creador, que, cuando creé a mis criaturas, no tuve la intención de destruirlas. Sin embargo, después de haber despertado tanto mi enojo, los castigué con graves plagas, hasta que se arrepientan.

10 Pero, si por el contrario, siguen endureciendo su corazón, en su transgresión, estarán bajo maldición para siempre

Capítulo VII
Las bestias se aplacaron.

1 Cuando Adán y Eva escucharon estas palabras de Elohim, lloraron y se entristecieron aún más,
pero Elohim trajo fortalecimiento a sus corazones, pues ahora sentí que el Señor era para ellos
como un padre y una madre, y por esta misma razón, lloraron ante Él, y le pidieron misericordia.

2 Entonces Elohim tuvo piedad de ellos, y les dijo: "¡Oh Adán, he hecho mi pacto con ustedes, y no voy a cambiar, ni voy a dejar que vuelvan al jardín, hasta que mi pacto de los grandes cinco y medio días se cumpla! "

3 Entonces dijo Adán a Elohim: Señor, nos creaste y nos hiciste aptos para estar en el jardín, y antes de que transgrediéramos tu mandamiento, hiciste que todas las bestias vengan a mí, para que les ponga nombre.

4 Tu gracia fue entonces sobre mí y nombré a cada uno de acuerdo a tu mente, e hiciste que todos ellos estén sujetos a mí.

5 Pero ahora, oh Señor Elohim, que he transgredido tu mandamiento, todas las bestias se pondrán en contra mío y me van a devorar, y también a Eva tu sierva, y les cortaste la vida de la faz de la tierra.

6 Por lo tanto, te ruego, oh Elohim, que nos has hecho salir del jardín, y nos has hecho estar en esta tierra extraña, no dejes que las bestias nos ataquen.

7 Cuando el Señor escuchó estas palabras de Adán, sintió piedad de él, porque lo que Adán dijo respecto a que las bestias del campo los atacarían era cierto, debido a que Elohim estaba enojado por la transgresión que ellos cometieron.

8 Entonces Elohim mandó a las bestias, y a las aves, y a todo lo que se mueve sobre la tierra, que vengan a donde Adán y se familiaricen con él, y que no tengan problemas con él y con Eva, ni con ninguno de sus hijos buenos y justos.

9 Entonces todas las bestias rindieron homenaje a Adán, según el mandamiento de Elohim, excepto la serpiente, contra la que Elohim estaba enojado y no llegó a Adán, con las bestias. 

Capítulo VIII
La naturaleza brillante del hombre es quitada.

1 Entonces Adán lloró y dijo: "Oh Elohim, cuando vivíamos en el jardín, nuestros corazones se alegraban porque veíamos a los ángeles cantando alabanzas en el cielo, pero ahora no podemos ver como antes y cuando entramos en esa cueva toda la creación se nos fue oculta y no la
podemos apreciar. "

2 Entonces el Señor Elohim dijo a Adán, "Cuando estaban sometidos a mí, ustedes tenían una naturaleza brillante por dentro, por esta razón podían ver las cosas celestiales. Pero después de su transgresión, su naturaleza brillante les fue quitada y ya no pueden ver las cosas celestiales, solo
lo que es de la tierra y que está al alcance de sus manos, la capacidad de la carne, que es brutal.”

3 Cuando Adán y Eva escucharon estas palabras de Elohim, referente a su camino, lo alabaron y adoraron con un corazón triste.

4 Y Elohim se apartó de ellos.

Capítulo IX
El agua de El Árbol de la Vida. Adán y Eva, cerca de ahogamiento.

1 Entonces Adán y Eva salieron de la cueva de los tesoros, y se dirigieron cerca de la puerta del jardín, y allí se echaron a llorar pues solo habían llegado a las afueras, mas no pudieron entrar.

2 Adán y Eva fueron a la puerta sur del jardín, y encontraron allí el agua que regaba el jardín, desde la raíz del árbol de la vida, y que se divide de allí en cuatro ríos de la tierra.

3 Se dirigieron cerca del agua, aguardando, y vieron que era el agua que daba vida a la raíz del árbol de la vida en el jardín.

4 Y lloraba Adán amargamente, y golpeó su pecho, por haber sido echado del jardín, y dijo a
Eva:

5 ¿Por qué has traído sobre mí, sobre ti y principalmente sobre nuestros descendientes, estas plagas y castigos?

6 Y Eva le dijo: ¿Qué es lo que has visto que te ha causado tal tristeza y te ha hecho hablarme de esta manera?

7 Respondiéndole Adán, le dijo, ¿no ves esta agua que estuvo con nosotros en el jardín y que regaba los árboles del jardín, y se divide en ramas?

8 Y nosotros, cuando estábamos en el jardín, no nos preocupábamos por él, pero desde que vinimos a esta tierra extraña, todo ha sido difícil y hasta lo necesitamos para nuestro cuerpo.

9 Pero cuando Eva escuchó estas palabras, lloró, y era tanto el dolor de su llanto, que cayeron en el agua, y quedándose tendidos en el agua, empezaron a ahogarse, pues así estaba estipulado que la vida de los seres debía terminar de alguna manera.

Capítulo X
Su cuerpo necesita agua después de salir del jardín.

1 Entonces Elohim, que es clemente y misericordioso, extiende su mano en el agua, y viendo que estaban cerca de la muerte, envía a su ángel, el cual los sacó del agua y los llevó a la orilla y estaban como muertos.

2 Entonces el ángel subió a Elohim y dijo: "Oh Elohim, tus criaturas han dado su último respiro”

3 Entonces Elohim envió a Su Palabra a Adán y Eva, y los levantó de la muerte.

Capítulo XI
Un recuerdo de los gloriosos días en el Jardín. 

1 Y dijo Adán a Eva: "No vamos a beber de esta agua, aunque tengamos que morir. Oh! Eva, cuando esta agua entra en nuestro interior, nos aumenta nuestras penas y la de nuestros descendientes." 

2 Tanto Adán como Eva se alejaron del agua y sin probar de ella entraron en la cueva de los Tesoros.

3 Ya adentro, Adán no podía ver a Eva, ni Eva podía ver a Adán, por la profunda oscuridad que allí había, solamente escuchaban los ruidos que hacían.
 
4 Entonces gritó Adán, en una profunda aflicción, y se golpeó el pecho, y levantándose dijo a Eva, "¿Dónde estás?" 

5 Y ella le dijo: "estoy de pie en esta oscuridad". 

6 A continuación, le dijo, "Recuerdo la naturaleza brillante que teníamos cuando vivíamos en el jardín” 

7 ¡Oh Eva! Recuerdo que la gloria descansaba sobre nosotros en el jardín. ¡Oh Eva! Recuerdo que los árboles nos tapaban en el jardín mientras nos mudamos entre ellos. 

8 ¡Oh Eva! Recuerdo que mientras estábamos en el jardín, no conocíamos ni el día ni la noche.

9 Pienso en el Árbol de la Vida, debajo del cual fluía el agua, y que arrojaba sobre nosotros mas luz. Recuerdo, ¡Oh Eva!, la tierra del jardín, y el brillo del mismo. 

10 En el jardín no había oscuridad, mientras vivíamos en el. 

11 Pero ahora que hemos entrado a esta Cueva de los Tesoros, la oscuridad nos rodea por todas partes y no podemos vernos el uno al otro y todo el placer de esta vida ha llegado a su fin. 

Capítulo XII 
¿Cómo llegó la oscuridad entre Adán y Eva? 

1 Entonces Adán se golpeó el pecho, El y Eva, lloraron toda la noche hasta que rompió el amanecer y suspiraron a lo largo de toda la noche. 

2 Y Adán golpeándose a sí mismo, se tiró sobre el terreno en la cueva, lleno de amargo dolor, y debido a la oscuridad, y se mantuvo allí como muerto. 

3 Y Eva escuchó el ruido que hizo Adán al caer sobre el terreno. Y tanteando, lo toca y lo siente frío como si fuera un cadáver. 

4 Entonces con miedo se quedó sin palabras, y se mantuvo cerca de él. 

5 Pero el Señor que es misericordioso aguardaba a Adán y Eva en el silencio de la oscuridad. 

6 Y la Palabra de Elohim vino a Adán y le levantó de su estado, y abrió la boca de Eva para que hablar. 

7 Adán se puso de pie en la cueva y dijo: "Oh Elohim, ¿por qué se ha ido la luz de nosotros y ha llegado la oscuridad? ¿Por qué nos dejas en esta larga oscuridad? ¿Por qué dura esta peste? 

8 Y esta oscuridad, oh Señor, ¿dónde estaba antes? no podíamos vernos entre sí. 

9 En todo el tiempo que estuvimos en el jardín no la vimos, ni siquiera sabíamos que existía, Eva no me era oculta, ni yo a ella y no había oscuridad que nos separara. 

10 Tanto ella, como yo, estábamos ambos en una luz brillante. La veía y me veía. Sin embargo, ahora, dentro de esta cueva, la oscuridad nos ha cubierto, y nos separa el uno del otro, y no podemos vernos. 

11 Oh Señor, ¿entonces es una plaga esta oscuridad? " 

Capítulo XIII 
La caída de Adán. ¿Por qué el día y la noche fueron creados?

 1 Entonces cuando Elohim, que es misericordioso y lleno de piedad, escuchó la voz de Adán, le dijo: 

2 ¡Oh Adán, siempre, cuando el ángel bueno me era obediente, una luz brillante recaía sobre él y sobre sus anfitriones. 

3 Pero cuando transgredió Mi mandamiento, yo le privé de ese carácter brillante, y se convirtió en oscuridad. 

4 Y cuando él estaba en los cielos, en los reinos de la luz, él no sabía nada de oscuridad. 

5 Pero él transgredió, y le hice caer del cielo a la tierra, y esta oscuridad es la que venía con él. 

6 Y Tú, oh Adán, mientras estabas en mi jardín y eras obediente a mí, la luz brillante de descanso era sobre ti también. 

7 Pero cuando me enteré de tu transgresión, te privé de esta luz brillante. Sin embargo, por Mi misericordia, Yo no te convertiré en oscuridad, pero te he hecho un cuerpo de carne, y te di una piel que pueda soportar el frío y el calor. 

8 Si yo hubiera dejado que toda mi ira caiga sobre ti y sobre Eva, entonces los hubiera destruido convirtiéndolos en oscuridad y hubiera sido como si los hubiese matado. 

9 Pero en mi misericordia, te he hecho así como eres ahora y aún cuando transgrediste mi mandamiento, te saqué del paraíso, te mandé a esta tierra y te ordené que entraras en esta cueva, la que se llama la Cueva de los Tesoros, con la oscuridad a la que te refieres. 

10 Esta oscuridad, ¡Oh Adán!, es la noche y que no te engañe, no dura para siempre, solo doce horas y cuando haya terminado, volverá el día. 

11 No te aflijas y no te turbes y no digas en tu corazón que esta oscuridad es larga y que te envié una peste. 

12 Fortalece tu corazón, y que no tenga miedo. Esta oscuridad no es un castigo. Pero, oh Adán, he hecho el día, y hemos puesto el sol en ella para dar luz, con el fin de que tu y tus hijos puedan hacer su trabajo. 

13 Porque yo sabía que habría pecado y transgresión y que saldrías a esta tierra. Sin embargo hablemos sobre tu caída y tu salida del jardín y tu entrada a esta tierra. 

14 Te hice de la luz y he querido poner esto de manifiesto a los hijos de la luz y a ti así como eres. 

15 Pero un día no se guardó mi mandamiento, después que había terminado la creación y vi que todo era bueno y lo bendije. 

16 Entonces, en relación con el árbol, yo te mandé que no comieras de él; sin embargo Satanás que es engañador por sí mismo, te engañó a ti también. 

17 Yo te dí a conocer la existencia de este árbol, no para que te acerques a él, y te dije que no comieras de su fruto, ni que gustes de el, ni aún que lo veas atractivo ni codiciable. 

18 Pero si yo no te hubiera dicho sobre este árbol, ni te hubiera puesto un mandamiento sobre él y hubieras comido del fruto, hubieras pecado, esto sería un delito mío por no haberte dado una orden y toda la culpa sería solamente mía. 

19 Pero yo te mandé, y te advertí y caíste. Así mis criaturas no me pueden culpar y la culpa cae solo sobre ellos. 

20 Y, oh Adán, he hecho el día para que tú y tu descendencia pueda trabajar. Y he hecho la noche para que descansen de sus trabajos, y para que las bestias del campo puedan ir por la noche a buscar sus alimentos. 

21 La oscuridad de la noche seguirá un poco mas, oh Adán, la luz del día pronto aparecerá. 

Capítulo XIV 
La primera profecía de la venida de Mashiaj. 

1 A continuación, Adán dijo a Elohim: "Oh Señor, tome usted mi alma, y quisiera no ver este pesimismo más, o me retírame a algún lugar donde no haya oscuridad". 

2 Pero el Señor Elohim dijo a Adán, "De hecho yo te digo que esta oscuridad pasará sobre ti, todos los días que he determinado sobre ti, hasta el cumplimiento de mi pacto, cuando te traiga de vuelta a este lugar, y tendrás una casa de luz que durará por siempre, y en ella no habrá oscuridad, yo te llevaré al reino de los cielos.” 

3 Una vez más dijo Elohim a Adán, "Toda esta miseria que ha caído sobre ti a causa de tu transgresión, no te libra de la mano de Satanás ni te puede salvar”. 

4 Pero yo lo haré, yo te salvaré, cuando baje del cielo y me convierta en carne como la de tus descendientes y sufriré de lo mismo que tu sufres, y entonces esta oscuridad que ahora sientes en esta cueva yo la llevaré a la tumba, cuando venga entre tus descendientes. 

5 Y yo, que estoy sin años, estaré sujeto a la cuenta de los años, de los tiempos, de los meses y de los días y voy a ser contado como un hijo más de los hombres, con el fin de salvar. 

6 Y Elohim dejó de hablar con Adán. * Referencia: Juan 12:46 

Capítulo XV
Adán y Eva de luto por el sufrimiento de Elohim para salvarlos de sus pecados. 

1 Entonces Adán y Eva lloraron y se lamentaron tremendamente por lo que Elohim les había dicho, de que no volverían al paraíso hasta que el pacto de Elohim se cumpla y sobre todo porque Elohim mismo bajará a la tierra de los hombres donde sufrirá para salvarnos. 

Capítulo XVI
 La primera salida del sol. 

1 Después de esto, Adán y Eva siguieron de pie en la cueva, rezando y llorando, hasta que la mañana amaneció sobre ellos. 

2 Y cuando vieron que la luz volvió a ellos, el miedo se apartó y sus corazones se fortalecieron. 

3 Luego Adán empezó a salir de la cueva y cuando llegó a la entrada y su rostro estaba hacia el este, vió la salida del sol con sus rayos luminosos y sentían su calor en sus cuerpos y tuvo miedo de él y pensó en su corazón que las llamas eran una plaga. 

4 lloró y golpeando su pecho cayó sobre el terreno con su rostro en tierra y oró diciendo: 5 "Oh Señor, quita esta plaga que me consume y lleva mi vida de la tierra. 

6 Pues él pensaba que el sol era Elohim, 

7 Porque mientras se encontraba en el jardín y escuchaba la voz de Elohim y el sonido que hacía en el jardín, le temía. Adán nunca había visto la luz brillante del sol ni tampoco había sentido su calor sobre su cuerpo. 

8 Por eso tenía miedo del sol cuando los rayos de fuego llegaron a él llegó a él. A su juicio, significaba que Elohim había decretado esta plaga para él todos los días. 

9 Adán también pensaba que como Elohim no le había mandado la plaga de la oscuridad, entonces le había mandado este calor para que los queme. 

10 Pero mientras él estaba pensando estas cosas en su corazón, la Palabra de Elohim vino a él y dijo: 

11 "Oh Adán, hasta llegar a sus pies. Este sol no es Elohim, sino que ha sido creado para dar luz durante el día, lo que te dije en la cueva “que el amanecer vendría, y habría luz de día. " 

12 Pero yo soy Elohim que te conforté durante la noche. " 

13 Y Elohim dejó de hablar con Adán. 

Capítulo XVII
 El capítulo de la serpiente. 

1 Adán y Eva salieron a la puerta de la cueva, y se dirigieron hacia el jardín. 

2 Y a medida que se iban acercando a la puerta occidental, donde Satanás los engañó y se dieron cuenta de que la serpiente se convirtió en Satanás, lamiendo el polvo y arrastrándose sobre el, con la maldición que Elohim le dio. 

3 Y antes la serpiente era el más exaltado de todos los animales, ahora se cambió y se convirtió en resbaladiza, y el peor de todos ellos, y deslizándose sobre su pecho, se dirigió en su vientre. 

4 Y fue la manera más justa de juzgarla entre los animales, pues ahora es la mas horrible de las bestias y en lugar de alimentarse de la mejor comida ahora come polvo y en lugar de vivir en los mejores lugares como antes, ahora vive en el polvo. 

5 Había sido la más hermosa de todas las bestias, todo lo cual era mudo en su belleza, es ahora aborrecido de ellos. 

6 Y, de nuevo, mientras que vivía en una hermosa casa, diferente al resto de los animales que venían de otros lugares y bebía de la misma fuente que los demás, ahora, por su veneno los animales ya no se acercan a su casa ni beben de la misma fuente. 

Capítulo XVIII 
El mortal combate con la serpiente. 

1 Cuando la maldita serpiente que había aumentado su cola y estaba unida a la cabeza, vio Adán y a Eva, sus ojos se pusieron rojos de sangre, y actuó como si fuera a matarlos. 

2 Fue directo a Eva y corrió tras ella, mientras que Adán estando de pié, grito porque no tenía un palo en su mano y no sabía como matar a un animal. 

3 Pero con un corazón ardiente por Eva, Adán se acercó a la serpiente, y la cogió por la cola, este luego se volteó y les dijo: 

4 "Oh Adán, por ti y por Eva, ahora me arrastro sobre mi vientre. Luego, con su gran fuerza, tiró abajo a Adán y a Eva y los apretaba intentando matarlos. 

5 Pero Elohim envió un ángel que arrojó a la serpiente fuera de ellos, y los restauró. 

6 Entonces la Palabra de Elohim vino a la serpiente, y dijo: la primera vez solo te hice arrastrarte sobre tu vientre, pero no te quité la expresión, 

7 Esta vez, sin embargo, te quitaré la facultad de hablar y estarás muda, ya que en la primera vez, hiciste que mis criaturas fueran arruinadas y ahora has intentado matarlas. 

8 Entonces la serpiente quedó muda y no pudo hablar mas. 

9 Y un viento soplaba hacia abajo desde el cielo por el mandato de Elohim y se llevó a la serpiente lejos de Adán y Eva, cayendo a las orillas del mar, donde hoy es la India. 

Capítulo XIX 
Las bestias se someten a Adán. 

1 Sin embargo, Adán y Eva lloraron ante Elohim. Y Adán dijo: 

2 "Oh Señor, cuando yo estaba en la cueva, te dije: mi Señor, las bestias del campo se levantarán contra mi e intentarán devorarme, cortando mis días en la tierra.” 

3 Adán decía esto por lo que le había acontecido y se golpeaba el pecho y tanto era su lamento que cayó al suelo como muerto. Luego la Palabra de Elohim vino a él, y lo levantó y le dijo: 

4 "Oh! Adán, ninguna de estas bestias será capaz de atacarte, he hecho venir a las bestias a la cueva cerca de ti, y no dejaré que la serpiente esté entre ellas, la he hecho temblar y que tenga temor de ustedes en su corazón.. 

5 Porque yo sabía que el maldito es un malvado, por eso no dejaré que venga a ustedes junto con las otras bestias. 

6 Pero ahora fortalece tu corazón y no tengas miedo. Yo estoy con ustedes hasta el final del tiempo determinado. 

Capítulo XX 
Adam desea proteger Eva. 

1 Entonces Adán llorando dijo: "Oh Elohim, llévanos lejos de aquí, a algún otro lugar, donde la serpiente no se nos acerque y se levante contra nosotros,” esto decía porque temía que la serpiente encontrara a Eva sola y la matara porque sus ojos la miraban para mal. 

2 Pero Elohim dijo a Adán y a Eva, "De ahora en adelante, no tengan miedo, no dejaré que se les acerque, me la he llevado muy lejos y le e quitado la capacidad de dañarlos. 

3 Entonces Adán y Eva adoraron ante Elohim y le dieron gracias, y le alabaron por haberlos librado de la muerte. 

domingo, 5 de marzo de 2017

Tercer Testamento - Enseñanza 182


07-182.01 Pedid por la humanidad antes que por vosotros mismos. Ella es como un náufrago en medio de un mar de tinieblas y turbaciones, que en su confusión no encuentra el faro que ha de iluminarla para ponerse a salvo.

07-182.02 Todo el que cree en Mí y observa mis preceptos, está dentro de un arca salvadora donde quiera que se encuentre, ya en el valle espiritual o en el mundo. El que ama en espíritu y en verdad, está Conmigo. Toda criatura tiene en sí misma los medios para salvarse y ellos son: La luz de la conciencia y la intuición del bien que palpita en el espíritu; son atributos que Yo os he concedido. 

07-182.03 La oración es consuelo y báculo para el corazón en las horas de prueba. Para ser fuertes, debéis unificaros en mi ley y aun cuando os encontréis en distintos caminos, si practicáis mi doctrina espiritualmente, llegaréis a amaros y a comprenderos. 

07-182.04. No todos los que han oído mi palabra creen en ella, y no todos los que dicen amarme, me aman en verdad. Para llamaros mis discípulos, tendréis que practicar mi ley y seguir mi huella. 

07-182.05 Mi amor es igual para todos. ¿No habéis mirado que a nadie he negado la luz, el calor y el pan? Aun cuando las pruebas del espíritu sean grandes, mi protección no os abandonará jamás. 

07-182.06 ¿Queréis verme materializado para creer en Mí y sentirme cerca? Penetrad en la esencia y vida de este universo que habitáis, y me contemplaréis manifestado en todos los seres que lo componen. 

07-182.07 A todos os he dado el pan, sin embargo, a unos los contemplo satisfechos y otros están hambrientos; es porque no compartís el fruto de vuestro trabajo ni vuestro hogar con los demás. 

07-182.08 Os he puesto en el principio de vuestra evolución, para que todos lleguéis a Mí. Mi amor, que recibís en estas manifestaciones es para todos mis hijos; llegad a Mí, buscadme con vuestro espíritu preparado y Yo seré con vosotros. Todos podéis sentir mi presencia y alimentamos de Mí. 

07-182.09 Las grandes obras espirituales se llevan a cabo practicando la humildad, la limpidez de espíritu y la palabra de luz que sale por vuestros labios. Mas no habléis de vuestras obras, hablad de la obra divina y dejad que Yo os juzgue y premie vuestro esfuerzo. 

07-182.10 No olvidéis la oración por la paz del mundo, porque grandes desastres lo amenazan. Mas no queráis penetrar en mis altos juicios; dejad que Yo, con sabiduría, corte de raíz los malos árboles y toque con rigor las instituciones. 

07-182.11 Vosotros orad y tan sólo ayudad a cuantos podáis. Ese tiempo está cercano y Yo os prevengo para que viváis alerta y contempléis el cumplimiento de estas profecías. 

07-182.12 Cuando hayáis comprendido mi palabra, seréis todos como un rebaño y Yo, vuestro Dios, cual pastor, os guiaré hasta la fuente de la vida eterna, en la cual no volveréis a tener sed. 

07-182.13 El Maestro es entre vosotros y me encuentro deseoso de dejaros preparados para el instante propicio. 

07-182.14 Vengo a doctrinaros en este instante en que el mundo se encuentra en aparente quietud. 

07-182.15 El hombre se ha entregado al materialismo y sólo por momentos piensa en el ejemplo que le dejó el Hijo de Dios, para luego volver a la lucha de su mundo y a lo que atañe a su vida material. No está preparado para la espiritualidad. 

07-182.16 La humanidad tiene fechas señaladas para recordar la pasión de Jesús y es entonces cuando logrará conmoverse su corazón. 

07-182.17 Mas vosotros, que habéis escuchado mi palabra, comprendéis que no existe hora ni día determinados para recordar o practicar aquellas enseñanzas que os diera el Divino Maestro. Habéis llegado a comprender que en todo instante podéis hacer obras en beneficio de vuestros semejantes, inspirados en aquel ejemplo de amor y caridad divinos. 

07-182.18 Esta lección que estáis aprendiendo quiero que la transmitáis a vuestros hermanos. Sólo necesitáis que vuestro corazón esté dispuesto para sembrar y entonces, la primera cosecha os llenará de gozo y de ánimo para seguir en la jornada. 

07-182.19 Cuando mi palabra llegue a todos mis hijos, en los hombres de ciencia confundidos será como un rayo de luz que ilumine su mente. Y cuando descubran la alianza que existe entre Dios y el hombre, la relación entre la ciencia humana y el misterio de la creación, habrán dado un paso de adelanto que será en beneficio de las nuevas generaciones, porque todo marchará en perfecta armonía. Hombres y acontecimientos evolucionan hacia la perfección sin detener su marcha. 

07-182.20 En el presente siglo alcanzó gran desarrollo la ciencia dé los hombres, por lo que lo llamaron el siglo de la luz, sin saber que también para el espíritu se abrió este tiempo como el tiempo de la luz. Ellos ignoraban que el Santo Espíritu está manifestándose e iluminando a todos los seres, en cumplimiento de las profecías. 

07-182.21 En las grandes obras humanas está la influencia y la labor de seres espirituales elevados que trabajan y vibran continuamente en los entendimientos, inspirando o revelando lo desconocido a sus hermanos encarnados. 

07-182.22 Por eso en todo tiempo diré a los sabios y a los científicos: No podéis jactaros de lo que comprendéis ni de lo que hacéis, porque no todo es obra vuestra ¡Cuántas veces sólo servís de instrumento a aquellos espíritus de quienes os hablo! ¿No os habéis sorprendido muchas veces del alcance de vuestros descubrimientos? ¿No os habéis confesado interiormente impotentes e incapaces de intentar lo que ya habéis realizado? Pues ahí tenéis la contestación. Entonces, ¿Por qué os engrandecéis? Sabed que vuestra labor es guiada por seres superiores. Nunca tratéis de modificar sus inspiraciones, porque ellas siempre van encaminadas al bien. 

07-182.23 Infinita y profunda es mi enseñanza; en ella existe la esencia de que se sustentan todas las religiones. En mi doctrina Yo os hago hermanos de todos, sin distinción de credos. Nunca os encerréis en una celda para orar, porque será como apartamos de la humanidad y como huir de las tentaciones, temerosos de caer. Jesús os enseñó a hacer frente a toda lucha; Jesús sabía que Él era la verdad y que ella, como la luz, no puede ocultarse. Desde entonces os enseñé la forma de seguir mi huella. 

07-182.24 Fui juzgado, fui calumniado, pero nunca se me pudo descubrir alguna imperfección. Así como perfecta es la naturaleza, como obra confiada a vosotros, ¿Quién podrá encontrar defecto o imperfección en esa obra hecha por Mí? ¿Quién podrá imitarla? 

07-182.25 Cuándo no comprendáis mi palabra, elevaos en oración antes de que quedéis confundidos, porque, ¿Cómo podéis pensar que Yo os entregue, una idea que no encierre razón o verdad? Elevaos para que vuestros pensamientos alcancen el efluvio divino. 

07-182.26 Enseñaréis mi doctrina sin añadirle tendencias vuestras, porque no podréis engañar a nadie; la mentira tarde o temprano es derrumbada por la verdad. 

07-182.27 Si sois sinceros con vosotros mismos, conoceréis la verdad, porque la encontraréis dentro de vosotros y en vuestros hermanos, si los amáis, si existe dulzura en vuestra mirada, si ponéis caridad en la palabra y en las obras. No veáis con sencillez la fe, con ese abandono y esa seguridad de que por fuerza se realizará el milagro. Recordad que tenéis que haceros dignos de tales beneficios. 

07-182.28 La convicción de mi palabra y la fuerza de vuestra oración os preparan para alcanzar la fe y realizar grandes obras. 

07-182.29 Os estoy dando la luz y la explicación del misterio en que muchas profecías permanecieron durante siglos. 

07-182.30 Pedid luz, que se os dará; quiero que haya comunión entre vuestro espíritu y el mío. 

07-182.31 Esta gracia que derramo en cada una de mis palabras, será la que os conforte para cuando ya no me manifieste a través del entendimiento humano. Por esta gracia seréis maestros entre vuestros hermanos, porque sabréis conduciros dentro de mi ley. 

07-182.32 Nada habrá que os confunda, ni ideas ni doctrinas os harán perderos del camino, porque todo cuanto de Mí aprendisteis lo llevaréis grabado con fuego en el espíritu. 

07-182.33 En todas las religiones le presentan al hombre dos caminos: uno, el del descanso espiritual y el otro, el del castigo eterno. Por más que ha luchado por conocer la realidad, sólo encuentra misterios donde se confunde su mente. 

07-182.34 ¡Y vosotros, sencillos discípulos que no habéis conocido las ciencias, en cambio habéis recibido mi inspiración y mi palabra sabia con la cual se descorrió el velo del misterio y supisteis que después de esta vida, después de la lucha, de los combates y la purificación, el descanso y la paz que deseáis, os esperan a todos! 

07-182.35 Vosotros, que ya conocéis esta realidad, sabréis revelarla a quienes no la conozcan. 

07-182.36 Seréis el profeta que da a conocer mi voluntad; entonces vuestros hermanos podrán comprobar que hablasteis con: verdad cuando contemplen que lo que anunciaron vuestros labios, se realizó. 

07-182.37. La paz no está en las naciones; aparentemente existe quietud en las mentes de los hombres, pero la guerra está amenazando al oriente. En verdad la guerra se desatará y el mundo se encontrará en desolación. Esto pronto acontecerá. 

07-182.38 Mis elementos se desatarán y asolarán comarcas. Los hombres de ciencia descubrirán un nuevo planeta y una lluvia de estrellas alumbrará vuestro mundo, pero esto no acarreará desastres para la humanidad, sólo anunciará a los hombres la llegada de un nuevo tiempo. 

07-182.39 Vengo a datos a conocer estas profecías para que no os sorprendan cuando acontezcan. 

07-182.40 Aun con mis elementos tendréis que identificaros, porque ellos también son mis servidores e instrumentos de mi justicia. Grandes desastres se verán en el mundo, que preocuparán a los hombres de ciencia, quienes buscarán la causa de todo ello en la misma naturaleza. Es el científico que busca su existencia en las células, desconociendo lo esencial, o sea, el reino del espíritu, fuente primera y única de donde procede todo lo que existe. 

07-182.41 Mucho os revelaré estando aún vosotros en este mundo, más cuando cerréis vuestros ojos corporales a esta vida y se abran los del espíritu para contemplar el infinito, reconoceréis que existe más claridad y luz en la vida del espíritu. La voluntad, la inteligencia y la razón no os abandonarán porque son dones innatos al espíritu. 

07-182.42 En las religiones reconocen el poder del mal y lo han personificado en forma humana, le atribuyen un reino poderoso y le han dado diversos nombres. Sienten temor los hombres cuando creen tenerlo cerca, sin saber que la tentación está en las pasiones, en las flaquezas. Que lo mismo se agita en el interior del hombre el bien y el mal. El mal predomina en este tiempo en el mundo y ha creado una fuerza, un poder que se manifiesta en todo. Y en lo espiritual existen legiones de espíritus imperfectos, turbados, inclinados al mal y a la venganza, cuya fuerza se une a la maldad humana para formar el reino del mal. 

07-182.43 Ese poder se rebeló ante Jesús en el Segundo Tiempo y le mostró su reino. Mi carne sensible a todo, fue tentada, pero mi fortaleza espiritual venció a la tentación. Porque Yo había de ser el vencedor del mundo, de la carne, de la tentación y de la muerte. Porque fui el Maestro que descendió entre los hombres para dar ejemplo de fortaleza. 

07-182.44 Jesús, después de exhalar el último aliento en la cruz, resucitó de entre los muertos, descendió a los antros de oscuridad donde se encuentran los espíritus turbados, para conducirles a la luz, y volvió en Espíritu ante los apóstoles para mostrarles la vida superior del espíritu. 

07-182.45 Os he dicho en este tiempo: No alberguéis la idea que existe entre la humanidad acerca del infierno, porque no hay más infierno en este mundo, que la vida que habéis creado con vuestras guerras y odios, y en el más allá no existe más fuego que el remordimiento del espíritu, cuando la conciencia le muestra sus errores. 

07-182.46 Mi doctrina hablará al teólogo, al filósofo, al científico y encontrarán que mi obra es manantial inagotable de revelaciones. 

07-182.47 El hombre con su regeneración apagará su infierno y cuando penetre su espíritu en el más allá, sólo encontrará luz, armonía y gracia, porque en la morada del espíritu no puede existir lo que sólo la superstición humana ha forjado. 

07-182.48 Preparaos, aquietad vuestra mente porque vais a recibir la luz que os envío. Sensibilizad vuestro corazón y no me digáis sólo con vuestros labios que me amáis. Amadme en verdad, porque quiero que viváis en armonía Conmigo. Haced que brille esa señal que lleváis en vuestro espíritu y que habíais opacado. Quiero que os sintáis poseedores de mis dones eternos y que deis testimonio de Mí. 

07-182.49 He tenido para vosotros infinita paciencia, he esperado vuestro reconocimiento y aún me decís que no turbe vuestro sueño, que no queréis vivir en la realidad; pero estaba dicho que Yo había de venir a levantar a mi pueblo escogido y a darle armas para combatir las tinieblas. ¿Cómo es que despreciáis la luz si estáis destinados a llevarla a la humanidad? Muy pronto os convertiréis en soldados de la paz, de la verdad y del amor. Las pruebas que os envío, pulimentarán vuestro corazón y lo acercarán al camino. Estáis a punto de tomar vuestro cargo para dar principio a la jornada. Otros se levantarán al cumplimiento cuando estén en espíritu habitando otros valles 

07-182.50 No quiero contemplar entre vosotros un solo discípulo que traicione a su Maestro, que cambie sus dones por la falsa riqueza, porque volverán a abrirse mis heridas para manar agua de compasión y sangre para lavar la mancha del discípulo amado. 

07-182.51 Los que habéis acudido a mi llamado, benditos seáis. Recibiréis pruebas de amor y seréis fortalecidos para el tiempo de lucha que se avecina; vuestras penas serán llevaderas y tendréis paz en el espíritu 

07-182.52. Si me pedís mandatos, buscad en el libro que os entrego y encontraréis en cada palabra un mandato, una ley inmutable que habla a vuestro espíritu de la morada que debe conquistar. Cuando sintáis que es llegada la hora de trabajar, miraréis con sorpresa y alegría, cuán vastas son las tierras que os he confiado y cuán abundante y rica la semilla. 

07-182.53 Lo que os he enseñado, quiero que sea transmitido con pureza a quienes no oirán en este tiempo mi palabra. En la virtud de vuestra vida encontraréis lo necesario para guiar, aconsejar y consolar a la humanidad. Yo espero recibir en este tiempo del corazón humano la comprensión, la cosecha que no he recibido en tiempos pasados, para ayudaros a escalar el alto monte donde me encuentro esperando a todos mis hijos. 

07-182.54 Humanidad: ¿Qué habéis hecho de la simiente que os traje como presente de amor en el Segundo Tiempo? Os decís cristianos, más de hecho no lo sois, porque no encuentro amor entre los hombres, ni, caridad, ni justicia. Sin datos cuenta estáis amando a otro dios y habéis forjado otro mundo; allí tenéis vuestros afectos, ambiciones, posesiones, ideales y riquezas; fuera de todo esto nada existe para vosotros. ¿En dónde está vuestra fe?, ¿Dónde está la práctica verdadera de mis enseñanzas? Sólo las lleváis en vuestra mente como una más de vuestras teorías. Cuántos de vosotros pensáis que esto que digo es una exageración y cuántos que mañana conozcan estas palabras, tendrán que hacer escándalo en torno de ellas; mas de cierto os digo que Elías en este Tercer Tiempo os probará que estáis adorando a un falso dios, aunque creáis estarme amando a Mí; como en el Primer Tiempo sorprendí al pueblo de Israel adorando a Baal, y con la potestad que Dios había dado a su profeta, éste probó a aquel pueblo caído en tinieblas que se encontraba en un error, vuelvo a deciros que Elías en este tiempo descargará el rayo de Dios sobre los espíritus, haciendo que vuestros ídolos caigan por tierra. ¿Cuáles son vuestros ídolos? El mundo, la carne, la ciencia, el fanatismo religioso, los vicios, el dinero. 

07-182.55 Cuando la luz se haga en todo espíritu, comprenderéis que el mundo y la ciencia no pueden ser el fin a que aspiráis, ni pueden ser la suma perfección, que sólo son medios que Dios ha puesto en vuestra senda para que vayáis de peldaño en peldaño hacia Él, que es el Espíritu perfecto. 
07-182.56 Elías es el precursor, el profeta, el enviado; Yo soy la luz, que a través de Elías, probaré de nuevo a los hombres que con su ciencia creen mover el mundo y poderlo todo, pero que llegado el instante de la prueba, cuando la desolación se extienda por doquier, Elías dirá a los sabios y científicos: Invocad vuestra ciencia y contened el avance de los elementos desatados, haced uso de vuestro poder y apaciguad la furia de una tempestad; si lo hacéis, Yo reconoceré vuestra fuerza y sabiduría. Mas Yo vengo a inspiraros un poder y un saber superiores a vuestra ciencia y ese poder es el de la oración. 

07-182.57 Ese es el momento en que el, índice de Elías os señale, pueblo, y su voz os llame para probar al mundo a través de los nuevos discípulos la verdad de la oración y el poder de la espiritualidad. 

07-182.58 Bajo una forma espiritual viviréis las, pruebas que recibieron los hombres de la antigüedad, el pueblo de Israel, porque el sentido de aquellas lecciones, el fondo que había en aquellos llamados que el Señor hacía a sus hijos, aún no ha sido interpretado debidamente. 

07-182.59 Cierto es que los hombres se convencerían de sus errores y se arrepentirían atemorizados por la injusticia divina, pero no llegaban al fondo de la verdadera sabiduría al espíritu. 

07-182.60 Os he dicho que en este tiempo de luz serán comprendidas e interpretadas justamente todas las revelaciones divinas de los tiempos pasados, porque el espíritu de la humanidad, atravesando el extenso desierto de su peregrinaje y recorriendo los caminos interminables de la experiencia, ha alcanzado la madurez para ponerse en contacto con lo espiritual, armonizar con su conciencia y comprender el sentido real de su existencia. 

07-182.61 El hombre está próximo a salir de su sueño, para levantarse haciendo las grandes obras a que fue destinado, obras inspiradas por el espíritu, dictadas por la conciencia y reflejadas en los sentimientos. 

07-182.62 Cuando la multitud de espiritualistas llegue a formar un pueblo unido y fuerte, su paso por la tierra irá dejando una huella de luz. Será para la humanidad como un hermano mayor cuya mano se extienda generosamente para ayudar a levantarse a su hermano menor. 

07-182.63 Con palabra amorosa he venido hablándoos, para que vuestro corazón se dulcifique y suavice las asperezas de vuestro carácter, porque mañana seréis vosotros los que tendréis que hacer conocer mi obra a vuestros hermanos; y si queréis conmover las fibras de aquellos corazones, tendréis que usar una gran dulzura e impregnaros de amor y caridad en todas vuestras obras. 

07-182.64 Aprended a comunicaros conmigo de espíritu a Espíritu, con la oración sin palabras, la oración que es pensamiento, que es sentimiento; ésa es la que os acercará más ante mi presencia divina. Mirad que mañana tendréis que enseñar todas estas lecciones y ya es necesario que mis nuevos discípulos practiquen desde ahora lo que les ha venido enseñando mi doctrina. Si llegáis a enseñar con vuestras obras y a predicar con vuestros ejemplos, la humanidad se sentirá estimulada a imitaros y dejará de adorar dioses sordos y sin vida, para llegar a buscar al verdadero Dios viviente y eterno que sólo habita en lo espiritual. 

07-182.65 La oración es la barca salvadora de todos los náufragos en este mar tempestuoso, porque el que llega a orar bien, se fortalece, se llena de fe, se siente superior a todas las pruebas y sabe esperar confiado la llegada de la paz. 

07-182.66 Muchas de las lecciones que os he dado, están basadas en preveniros de los peligros que os acechan en los tiempos de mayor amargura, porque formaréis parte de mis huestes de seres espirituales. Por cada uno de vosotros irá una multitud de seres invisibles que serán los guardianes y los protectores. La misión de unos y de otros será la de unirse para alcanzar el ideal supremo de lograr la paz universal; y desde ahora os digo, que, de esta armonía espiritual entre todos mis siervos, nacerá una fuerza que hará invencible a este pueblo. 

07-182.67 Los pobres de espíritu se verán inspirados; los torpes de palabra y de entendimiento tendrán en su boca un torrente de palabras saturadas de verdad y de vida. 

07-182.68 Ya os he advertido que habrá tropiezos en el camino, pero también os digo que el que se prepare podrá salvarlos. Sólo los que ahora duermen mientras Yo les estoy hablando, serán los que tropezarán, caerán y por fin llegarán a retroceder, juzgando que los escollos que a su marcha se presentan son insuperables. 

07-182.69 Oración, meditación, serenidad y elevación, son bienes que ya deben de incorporarse a vuestra vida diaria como parte esencial de ella, para que así nada pueda sorprendemos. 

07-182.70 Comprended por qué a través de todos los tiempos transcurridos os he venido repitiendo: "Velad y orad" 

07-182.71 Ahora os ofrezco el pan que ha de alimentaros, es sin levadura, es de vida eterna. 

07-182.72 Antes de ilustraros en mis enseñanzas, quiero sanar vuestro corazón y aliviar vuestro espíritu; os invito a elevaros a mi mansión de paz y ahí confesadme todos vuestros pecados; Yo sabré oíros. Respetaré vuestro dolor y no os juzgaré con rigor. Si ese dolor os lo causan los remordimientos, no temáis, que he venido a buscar precisamente a los que no habéis encontrado clemencia ni comprensión en vuestros hermanos. Vengo a salvaros para que presto lleguéis Conmigo. 

07-182.73 Preparo vuestro entendimiento, vuestros labios, para que no os sintáis torpes para hablar y testificar mi obra. Si sentís amor, podréis hablar; si tenéis fe, podéis hacer grandes obras en mi nombre. 

07-182.74 Os doy una página blanca para que escribáis vuestra vida y la conciencia os hablará con claridad; por ella sabréis cuándo habéis honrado a vuestro Padre y cuándo lo habéis desobedecido. 

07-182.75 Me pedís en este día y ¿Qué necesitáis que no esté en mi amor el concederos? Mas si bebéis un cáliz amargo como restitución por vuestras faltas, no me reclaméis, no me preguntéis por qué no os he dado a beber el cáliz de leche y miel, ya que pertenecéis al pueblo escogido. Está en vosotros alcanzar la paz; Yo os concedí el libre albedrío para que escojáis el camino y os elevéis por vuestros méritos hasta Mí. ¿Por qué no imitáis a los buenos discípulos? ¿Por qué no lleváis la vida de los patriarcas? Porque no me glorificáis todavía con vuestras obras. 

07-182.76 Dad, siempre tenéis algo que dar. No imitéis a los ricos avaros; no arrojéis a los enfermos, a los menesterosos, juzgándolos imprudentes. No despreciéis a los hambrientos. Si sabéis penetrar en su corazón, descubriréis su dolor y sentiréis piedad de ellos. Yo os he dado en el amor el bálsamo para curar todos los males. ¿Teméis ser censurados porque al hacer caridad me imitáis? ¿Qué teméis de esta humanidad injusta y egoísta que nada sabe de Mí? Venid y refugiaos en mis leyes inmutables, bebed mi esencia y sentíos llenos del Espíritu de Verdad 

07-182.77 La verdad es mi reino de amor, de luz y de justicia, verdad que enseña la ley que os he revelado. Verdad es la huella trazada con mi amor para que lleguéis a ser grandes, felices, perfectos e inmortales. 

¡MI PAZ SEA CON VOSOTROS!